
¿Qué
si me incomodan la cicatrices que tengo en la piel? Son esas huellas las que me
enseñaron más sobre la vida que cualquier psicólogo, psiquiatra, amiga, tío,
prima, mama, abuela… todo lo que soy esta marcado en mi piel.
La cicatriz debajo de mi labio, fue cuando aprendí a ir con cautela, sin
correr.
Las cicatrices de mis piernas, cuando empecé a disfrutar de la vida, cuando
aprendí que no era una heroína, tal vez solo una niña fuerte, cuando aprendí que al caerme no había otra
solución mas que levantarme y limpiarme.
Las cicatrices de mis muñecas fue cuando aprendí que no sirve de nada gritar
mas fuerte si a mi alrededor no hay nadie que quiera entender lo que suplico,
que a menudo es peligroso confiar mucho en alguien incluso en mi, que hay cosas que no puedo cambiar, que hay
sufrimientos que son imposibles de evitar.
Y luego encuentro esa otra, la que me debería
enseñar a ser fuerte, a no caer a visitar los mismos demonios, a hacer las cosas
con mas razón. Pero esa no es una
cicatriz del todo, aun es una herida, el mapa de mi vida. En
absoluto me incomodan mi cicatrices, es la forma como mi cuerpo hace memoria.
